
Grifo de cerveza refrigerante
Tirar una caña de cerveza tiene su dificultad, pero practicando al final consigues que el sabor sea espectacular. Para ello solo necesitas un grifo de cerveza y estos consejos.
Primer secreto: un grifo para conseguir que tu cerveza esté siempre fría
Antes de explicarte cómo tirar la caña perfecta, ten en cuenta conseguir un grifo de cerveza como este. Enfriará tu cerveza estés donde estés con un sistema de hielos que te va a sorprender.
La norma número uno es que la cerveza tiene que estar fría, ¡siempre!
Y con este grifo de cerveza refrigerante lo vas a conseguir.
Te enseñamos a tirar una caña donde quieras en solo 4 pasos.
Tirar la caña en 4 pasos
Los grifos de cerveza profesionales (de bar, los de siempre) cuentan con equipo enfriador, botella de CO2 (también llamado ácido), tuberías… un montón de cosas que ayudan a que salga la caña perfecta. Pero no te preocupes, si tienes un grifo de cerveza de este estilo o estás pensando en comprar uno también puede quedar de 10.
Para tirar la caña perfecta con un grifo de cerveza que no sea eléctrico necesitas seguir estos pasos, más parecidos a echar cerveza de botella de de barril, pero con un resultado muy bueno:
- Primero, que esté fría. Lo conseguirás con el apartado de hielos.
- Segundo: inclina la copa 45º hacia el borde del grifo.
- Precisión: llénala solo 3/4 de la capacidad del vaso, y cuando estés llegando empieza a colocarlo recto.
- Corona con espuma: para conseguir la espuma aleja el vaso, ya recto, hacia abajo.
¡Y listo! La caña perfecta tirada en cualquier lugar con tu dispensador de cerveza refrigerante.
Os dejamos un vídeo, de Estrella Galicia para ver la caña bien tirada paso a paso.
Las partes de una caña bien tirada: conócelas
Desde aquí nos vamos a fijar en lo que hacen unos maestros cerveceros: los de Mahou. Mira este esquema de las pistas que determinarán si tu caña estaba bien tirada:
- La crema. Lo que echamos al final abriendo poco el grifo.
- La nube. El gas atrapado bajo la crema que ayuda a conservar el sabor.
- Las burbujas que suben.
- Los aros que se quedan según bebes. Además dicen mucho de cómo cada uno disfruta su cerveza de forma diferente.
Ya solo te queda practicar. ¡Un brindis por el buen beber!
